¿Quién no tiene un Samsung?

Hoy Samsung se ha convertido en el must-have de todos, en el sinónimo de tecnología avanzada.

Puedes girar alrededor del lugar en el que te encuentres, e inevitablemente encontrarás algún dispositivo Samsung (y muy probablemente éste sea el aparato celular Galaxy que tienes en las manos). Es que hoy Samsung se ha convertido en el must-have de todos, en el sinónimo de tecnología avanzada, de modernidad, de calidad, de confianza y garantías. Es la marca de nuestro siglo, con valores muy realistas, y una visión y misión muy profundas.

La compañía surcoreana Samsung gracias a sus estrategias se adentró en el mundo de la electrónica ya en la década del 60 como Samsung-Sanyo Electronics, y desde allí comenzó a desarrollar sus propios semiconductores y otros componentes electromecánicos. En el año 1970 comenzó la producción de televisores en blanco y negro, y rápidamente se volvió una empresa innovadora, con el lanzamiento en 1975 del primer televisor con sistema “inicio rápido” del mundo. Con ese presagio de un gran futuro, Samsung cerró el año 1979 con la producción más numerosa del mundo de televisores en blanco y negro, e instaló su primera oficina en los Estados Unidos.

En 1983, con todo tipo de electrodomésticos en su cartera (televisores a color, microondas, lavarropas y aires acondicionados), Samsung inició la producción de computadoras personales bajo el nombre de Samsung Semiconductor & Telecommunications Co. Cuatro años después fundó el célebre instituto de investigación y desarrollo “Instituto de Tecnología Avanzada Samsung” (SAIT, por sus siglas en inglés), que le ayudó a potenciar su avance en innovaciones tecnológicas desde la nanotecnología hasta la arquitectura de redes avanzadas.

Con la siguiente década vinieron grandes desafíos para Samsung, cuyo objetivo principal tras tantos éxitos obtenidos, era convertirse en una de las 5 principales empresas de productos electrónicos a nivel global. Con esa meta empezó a desarrollar el teléfono portátil y el primer grabador de video digital (DVR-R) del mundo, e inició la producción masiva del primer televisor digital.

Samsung entró al nuevo milenio con el primer semiconductor fabricado por ellos mismos, el “primer SoC de Samsung”, el S3C44B0, y luego pasó a las gráficas y los procesadores. Es interesante que el iPhone de Primera Generación, lanzado al mercado en el 2007, contó con su procesador, el S5L8900 (412 MHz, procesador ARM 1156, GPU: PowerVR MBX).

En el año 2010 finalmente vio la luz la reconocida serie de smartphones Galaxy, con el Samsung Galaxy S, que tenía un sistema operativo Android 2.1 Eclair y un procesador S5PC110 (ahora llamado Exynos 3 Single). Tenía una cámara trasera de 5 megapixeles (sin flash) y una frontal VGA. Para ese año, las características del equipo lanzado por Samsung eran sorprendentes, y empezó a marcar el rumbo de esta popular familia de celulares.

De allí en adelante Samsung no se detuvo, hoy tiene el reconocimiento a nivel mundial como líder de tecnología del sector, y es una de las 10 marcas más grandes del mundo. Sus productos van desde tarjetas de memoria extraíbles con capacidades de hasta 256 GB, hasta pantallas 3D Cinema LED, con niveles de brillo y definición que hasta ahora eran imposibles de conseguir por otras pantallas de cine para contenido 3D.